Recorridos virtuales de stands
Qué es un recorrido virtual y qué aporta
Un recorrido virtual es una reconstrucción en 3D de tu stand por la que puedes navegar tú mismo, desde el ordenador o el móvil, moviéndote a tu ritmo. No es un vídeo que miras pasivo: eres tú quien decide por dónde vas y en qué te fijas
Eso cambia la forma de decidir. Una imagen te enseña un ángulo; el recorrido te deja comprobar cosas que en una foto no se aprecian, como si el espacio de conversación es de verdad cómodo, si el recorrido del visitante fluye o si desde la entrada se entiende bien tu propuesta. Percibes las proporciones y las distancias como si estuvieras allí.
Y hay una ventaja enorme para las decisiones en equipo: el recorrido se comparte con un enlace. Tu dirección, tu equipo de marketing o un socio pueden recorrer el stand cada uno desde su sitio, sin necesidad de reunirse ni de imaginarse nada. Todos ven y viven lo mismo, y la aprobación llega antes y con menos dudas.
Cuándo merece la pena un recorrido virtual
Somos sinceros: no todos los proyectos necesitan un recorrido virtual, y un buen render basta para decidir en muchos casos
Marcas que ya confían en nosotros para el diseño y montaje de stands
Cómo creamos tu recorrido virtual, paso a paso
Partimos del diseño del stand
Construimos el modelo navegable
Materiales, luz y puntos de vista
Entrega por enlace y ajustes
Recorridos virtuales que ya hemos diseñado
Preguntas frecuentes sobre recorridos virtuales de stands
El render es una imagen fija; el recorrido virtual es navegable y te permite moverte por dentro del stand a tu ritmo. El render es ideal para aprobar rápido; el recorrido, para vivir el espacio o compartirlo con un equipo
Te lo entregamos mediante un enlace que abres desde el ordenador o el móvil y compartes con quien quieras, sin instalar nada complicado
Depende del proyecto. Para stands grandes, complejos o decisiones en las que participa mucha gente, el recorrido ayuda de verdad. Para el resto, un buen render suele bastar, y te lo diremos con sinceridad.
Sí. Partimos del diseño real, con sus materiales, medidas e iluminación, para que la experiencia sea fiel a lo que se va a construir.
Sí, siempre que el proyecto esté bien definido. Cuanto más claro el diseño de partida, más fiel el recorrido.
